«Vulgar coisa é ir considerar no ermo. O voluptuoso, o esquisito, é insular-se o homem no meio de um mar de gestos e palavras, de nervos e paixões».

Brás Cubas

El 18 de octubre del 2019 se establece como la fecha del despertar social chileno, suceso histórico de una envergadura sin paralelo en el país y que hasta el momento se mantiene afectando con presión y protesta a gobernantes y poderosos. Para esa misma fecha, dos importantes eventos de encuentro público, Impresionante, la gran feria de arte impreso y publicación independiente y la Bienal de Artes Mediales, comenzaban con sus jornadas inaugurales convocando a un gran número de personas y estableciendo una relación física y espacial entre dos fundamentales instituciones culturales chilenas, el Museo Nacional de Bellas Artes y el Museo de Arte Contemporáneo, todo en pleno centro de Santiago. Al día siguiente y por motivo del alzamiento popular, ambos eventos fueron cancelados y las instituciones que les alojaban, clausuradas.

Días después, los gestores detrás de ambas instancias se reunieron para establecerse en un espacio físico, la Sala de Artes Visuales del Centro Cultural Gabriela Mistral, a pasos de Plaza Dignidad, epicentro de la protesta social. Este espacio acogía una exhibición de obras visuales de la artista Cornelia Vargas, que también fue desmantelada después del despertar social chileno, dejando la sala desocupada y disponible para que se instalaran artistas, pensadores, gestores y personas con el impulso de darle circulación a contenidos que se relacionaran con lo que estaba sucediendo en las calles por esos días. Se estableció un Taller de Gráfica Instantánea compuesto por varios colectivos relacionados con los oficios gráficos los que entre noviembre y diciembre de ese año, desarrollaron papelerías, afiches, láminas y material visual en general, para ser desplegado en las avenidas acompañando marchas y concentraciones sociales.

En medio de este espacio y relacionado al taller de oficios gráficos, surgieron una gran cantidad de contenidos y se le dió cabida, de manera horizontal, a cualquier tipo de requerimiento visual, con argumento social y de protesta, para que por medio de los recursos y el equipamiento disponible se lograra materializar utilizando papel, tinta y tóner. El resultado se despliega como el contenido de este sitio en internet, un archivo, catálogo y repositorio de la labor ideológica de un puñado de creadores que convivieron en este espacio secreto.